ATENCIÓN
- Angey Valero
- 4 ago 2021
- 2 Min. de lectura
Atención
Es una capacidad cognitiva que permite atender tanto a los estímulos ambientales como a los estados internos de cada uno, siendo un gran número los estímulos y eventos que solicitan nuestros recursos atencionales al mismo tiempo. Esta capacidad cognitiva es limitada y, además, con el paso de los años, el estrés o determinadas patologías, entre otras causas, puede deteriorarse.
También podría definirse como la capacidad de generar, seleccionar, dirigir y mantener un nivel de activación adecuado para procesar la información relevante. Dicho de otra forma, la atención es un proceso que tiene lugar a nivel cognitivo y que permite orientarnos hacia aquellos estímulos que son relevantes, ignorando los que no lo son para actuar en consecuencia.
Tipos de atención
Atención interna: capacidad para prestar atención a los propios procesos mentales u otros aspectos interoceptivos.
Atención externa: atención captada por los estímulos externos y procedentes del entorno.
Atención abierta: se acompaña de respuestas motoras que apoyan y facilitan el acto de atender, por ejemplo, orientar la cabeza hacia el estímulo que queremos atender.
Atención encubierta: permite atender a los estímulos sin la apariencia de que se esté llevando a cabo el acto.
Atención selectiva o atención focalizada: capacidad para seleccionar y centrar la atención en un solo estímulo descartando otros irrelevantes que pueden interferir en el proceso.
Atención dividida: capacidad de focalizar la atención en dos o más tareas al mismo tiempo. Por ejemplo, conducir y escuchar música al mismo tiempo.
Atención sostenida: capacidad para mantener en el tiempo la atención y responder adecuadamente.
Atención visual: capacidad de atender a los estímulos que se presentan en nuestro campo de visión. Se encuentra relacionada con aspectos espaciales.
Atención auditiva: capacidad de atender a los estímulos percibidos a través del oído. Se relaciona con parámetros temporales.
Sensación y percepción
Proceso según el cual los receptores sensoriales y el sistema nervioso reciben y representan la energía de los estímulos procedentes del entorno. La sensación es el procesamiento cerebral primario procedente de nuestros sentidos principales, es decir: VISTA, TACTO, OLFATO, GUSTO y OÍDO.
Resulta difícil hablar de sensación sin mencionar la PERCEPCIÓN.
La representación mental del mundo se consigue a través de la sensación; pero sin la capacidad para seleccionar, organizar e interpretar nuestras sensaciones, ésta no sería posible. Este segundo proceso lo denominamos percepción.
La percepción es el proceso de organización e interpretación de la información sensorial que permite reconocer el sentido de los objetos y los acontecimientos.
Los psicólogos de la Gestalt: Consideraban que el ser humano, cuando recibe varias sensaciones, las organiza en un “Gestalt”, palabra de procedencia alemana que significa “conjunto” o “forma”. Según la Gestalt la percepción del conjunto excede la suma de las partes del mismo.
Tendemos a reunir los estímulos visuales en formas completas, este proceso incluye el procesamiento ascendente (sensación) y el descendente (percepción).







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